
Un sábado por la noche día de los difuntos, un grupo de amigos decidimos dar un paseo. Cerca de nuestras casas hay un malpaís, así que decidimos ir a explorar. Sólo contábamos con mecheros para iluminar el camino.
A medida que avanzábamos la luz de las farolas se iban quedando atrás. Sara tropezó con algo con tal mala suerte que cayó en un hueco rodeado de piedras con una marca justo en el centro. Comenzamos a bromear acerca de la brujería y espíritus pero, cuando Sara intentó levantarse, las piedras se movieron atrapándola. Sara gritaba desesperada, nosotros no podíamos rescatarla, algo nos impedía acercarnos. Oímos unas voces y de la tierra brotaron unas manos que sujetaron a Sara por los pies. Sin embargo, no me pidáis que lo explique, logramos sacar a Sara y huimos al pueblo.
Al día siguiente se lo contamos todo a nuestros padres y a la policía. No nos creyeron, cosa de niños. Pero Sara aparecío por la mañana muerta en su cama. Los médicos no lograron encontrar la causa de la muerte. ¿Fallo cardíaco?
Años más tarde comprobé que el sitio donde fuimos era un antiguo cementerio y cuenta la leyenda que los espíritus salen el día de los difuntos para vengar su muerte.
Marimi 1ºbach
No hay comentarios:
Publicar un comentario