
Martes, 24 de abril de 1886
Para mi querido esposo, si encuentras este diario significará que he muerto y que ya no volveremos a encontrarnos.
Lunes , 26 de marzo de 1886
Desde muy pequeña siempre había soñado con alistarme en el ejército y, por fin, lo he conseguido, dejando atrás a mi esposo e hijos. Me he rapado completamente la cabeza y me he cambiado el nombre. Ya queda poco para combatir en la guerra.
Martes, 3 de abril de 1886
Estoy muy asustada, tres compañeros han dado la vida por mí, y yo me encuentro escondida. Ojalá que no me encuentren. Después de estar aquí me he dado cuenta de que he cometido un grave error.
Sábado 7 de abril de 1886
Estoy aquí escribiendo con un dolor insoportable porque me han acuchillado al intentar salvar la vida a un pobre anciano. Me he dado cuenta de que cada día muere más gente y quedamos menos, ¿seré yo la siguiente?
Lunes, 23 de abril de 1886
He salido del escondrijo donde me ocultaba. Ya ha amanecido. Mis ojos nunca habían contemplado tanta masacre: todos muertos y yo soy la única superviviente. Estoy herida, cansada y hambrienta. Ha llegado la hora de irme de esta absurda guerra en la que todos han muerto.
Para mi querido esposo, si encuentras este diario significará que he muerto y que ya no volveremos a encontrarnos.
Lunes , 26 de marzo de 1886
Desde muy pequeña siempre había soñado con alistarme en el ejército y, por fin, lo he conseguido, dejando atrás a mi esposo e hijos. Me he rapado completamente la cabeza y me he cambiado el nombre. Ya queda poco para combatir en la guerra.
Martes, 3 de abril de 1886
Estoy muy asustada, tres compañeros han dado la vida por mí, y yo me encuentro escondida. Ojalá que no me encuentren. Después de estar aquí me he dado cuenta de que he cometido un grave error.
Sábado 7 de abril de 1886
Estoy aquí escribiendo con un dolor insoportable porque me han acuchillado al intentar salvar la vida a un pobre anciano. Me he dado cuenta de que cada día muere más gente y quedamos menos, ¿seré yo la siguiente?
Lunes, 23 de abril de 1886
He salido del escondrijo donde me ocultaba. Ya ha amanecido. Mis ojos nunca habían contemplado tanta masacre: todos muertos y yo soy la única superviviente. Estoy herida, cansada y hambrienta. Ha llegado la hora de irme de esta absurda guerra en la que todos han muerto.
Karen Medina 2ºA
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