
Aún recuerdo lo que nos sucedió a mi mejor amiga y a mí. Estábamos esperando al profesor de las clases particulares cuando, de repente, se fue la luz. Al principio no le dimos mucha importancia, pues había ocurrido otras veces, pero yo tenía la extraña sensación de que iba a ocurrir algo diferente ese día. Sentí un frío que me estremeció. La luz volvió; oimos un ruido; se fue de nuevo la luz; oimos unos pasos que se acercaban. Gritamos con todas nuestras fuerzas y decidimos salir del aula. Mientras recorríamos los pasillos del instituto, percibimos unas extrañas sombras y las luces del pasillo empezaron la palpitar. Corrimos hacia la clase de 2º A y nos escondimos en el armario un rato hasta que apareciera el profesor.
El profe no daba señales de vida, por lo que nos armamos de valor y fuimos al despacho de la directora para llamar a nuestros padres. Los teléfonos no tenían línea y la habitación parecía estar encantada. Decidimos entonces jugar a la Wija. El vaso mostró el siguiente mensaje: "Prepárense para lo peor". A continuación unas tijeras se clavaron en la pared formando una cruz. Corrimos hacia la puerta, pero no se abría. Sentí unas manos que me agarraban el cuello para intentar estrangularme...
Diana 3º Div



